*La casa de Pilatos...........................................................10
*¡Pues bonita soy yo, el castellano!.................................11
*Justos y Pecadores..........................................................12 *La fiesta de San Simón de Garabatillo..........................13 *Otras obras......................................................................14 *Bibliografia.....................................................................15
OTRAS OBRAS
-El
hijo del sol
-Consolación
-Rodil
-La
hermana del verdugo
-La
muerte o la libertad
-Corona
patriótica
-El
santo de Panchita
-Anales
de la Inquisición de Lima
-Congreso
constituyente
-Armonías.
Libro de un desterrado
-Lira
americana
-Pasionarias
-Tradiciones
-Don
Juan del Valle Caviedes
-Verbos
y gerundios
de San Simón Garabatillo. Teníalo más bien como signo de autoridad que
como instrumento de castigo, y era preciso que fuese muy grave la falta
cometida por un escolar para que el maestro le aplicase un par de azoticos, de
esos que ni sacan sangre ni levantan roncha.
El 28 de octubre de 1826, día de San Simón y Judas por más señas, celebrase con
grandes festejos en las principales ciudades del Perú. Las autoridades habían
andado empeñosas y mandaron oficialmente que el pueblo se alegrase. Bolívar
estaba entonces en todo su apogeo, aunque sus planes de vitalicia empezaban ya
a eliminarle el afecto de los buenos peruanos.
Sólo en Lampa no se hizo manifestación alguna de regocijo. Fue ese para los
lampeños día de trabajo, como otro cualquiera del año, y los muchachos
asistieron, como de costumbre, a la escuela.
Era ya más de mediodía cuando don Faustino mandó cerrar la puerta de la calle, dirigiese
con los alumnos al corral de la casa, los hizo poner en línea, y llamando a dos
robustos indios que para su servicio tenía, les mandó que cargasen a los niños.
Desde el primero hasta el último, todos sufrieron una docena de latigazos, a
calzón quitado, aplicados por mano de maestro.
LA FIESTA DE SAN SIMÓN DE GARABATILLO
Faustino Guerra habíase encontrado en la batalla de Ayacucho en
condición de soldado raso. Afianzada la independencia, obtuvo licencia final y
retirose a la provincia de su nacimiento, donde consiguió ser nombrado maestro
de escuela de la villa de Lampa.
El buen Faustino no era ciertamente hombre de letras; más para el desempeño de
su cargo y tener contentos a los padres de familia, bastábale con leer
medianamente, hacer regulares palotes y enseñar de coro a los muchachos la
doctrina cristiana.
La escuela estaba situada en la calle Ancha, en una casa que entonces era
propiedad del Estado y que hoy pertenece a la familia Montesinos.
Contra la costumbre general de los dómines de aquellos tiempos, don Faustino
hacía poco uso del látigo, al que había él bautizado con el nombre
JUSTOS Y PECADORES
Allá
por los buenos tiempos en que gobernaba estos reinos del Perú el Excmo. Sr. D.
Gaspar de Zúñiga y Acevedo, conde de Monterrey, arremolinábase a la caída de
una tarde de junio del año de gracia 1605, gran copia de curiosos a la puerta
de una tienda con humos de bodegón situada en la calle de Guitarreros, que
hoy se conoce con el nombre de Jesús Nazareno, calle en la cual existió la
casa de Pizarro. Sobre su fachada, a la que daba sombra el piso de un balcón,
leíase en un cuadro de madera y en deformes caracteres:…………….
¡Pues bonita soy yo, el castellano!
Mariquita
castellano era todo lo que se llama una real moza, bocado de arzobispo y
golosina de oidor. Era como para cantarla esta copla popular: Si yo me
viera contigo, / la llave a la puerta echada/ y el herrero se muriera/ y la
llave se quebrara
¿No la conociste, lector?
Yo tampoco; pero a un viejo, que alcanzó los buenos tiempos
del virrey Amat, se me pasaban las horas muertas oyéndole referir historias de
la Marujita, y él me contó la del refrán que sirve de título a este artículo.
María Castellanos era la más linda morenita limeña
La
Castellanos tenía prendido a sus enaguas al empingorotado conde de ***, viejo
millonario
El
apellido Castellanos aproxima María a su aristocrático amante
La
pareja representa el proyecto peruano de Ricardo Palma Micaela
Villegas era hembra de escasísima belleza
Es
apodada la Perrichola; su amante habla mal el castellano; el virrey Amat es
catalán.
LA CASA DE PILATOS
Frente
a la capilla de la Virgen del Milagro hay una casa de especial arquitectura,
casa sui géneris y que no ofrece punto de semejanza con ninguna otra
de las de Lima. Sin embargo de ser anchuroso su patio, la casa es húmeda y
exhala húmedo vapor. Tiene un no sé qué de claustro, de castillo feudal y de
casa de ayuntamiento.
Que la casa fue de un conquistador, compañero de Pizarro, lo
prueba el hecho de estar la escalera colocada frente a la puerta de la calle;
pues tal era una de las prerrogativas acordadas a los conquistadores. Hoy no
llegan a diez las casas que conservan la escalera fronteriza.
El extranjero que pasa por la calle del Milagro se detiene
involuntariamente en su puerta y lanza al interior mirada escudriñadora. Y lo
particular es que a los limeños nos sucede lo mismo. Es una casa que habla a la
fantasía. Ni el Padre Santo de Roma le hará creer a un limeño que esa casa no
ha sido teatro de misteriosas leyendas.
Y luego, la casa misteriosa fue conocida, desde hace tres o
cuatro generaciones, con nombre a propósito para que la imaginación se eche
retozar. Nuestros abuelos y nuestros padres la llamaron la casa de
Pilatos, y así la llamamos nosotros y la llaman nuestros hijos. ¿Por qué?
¿Acaso Poncio Pilatos fue propietario en el Perú?
Entre mis manos y bajo mis espejuelos he tenido los títulos que
el actual dueño, compadeciendo acaso mi manía de embelesarme con antiguallas,
tuvo la amabilidad de permitirme examinar; y de ellos no aparece que el pretor
de Jerusalén hubiera tenido arte ni parte en la fábrica del edificio, cuya área
mide cuarenta varas castellanas de frente por sesenta y ocho de fondo.
UN LITIGIO ORIGINAL
Entre
el segundo marqués de Santiago D. Dionisio Pérez Manrique y Villagrán y el
primer conde de Sierrabella D. Cristóbal Masía y Valenzuela había, por los
tiempos del virrey conde de la Monclova, una enemistad de mil demonios. El
título del primero databa desde Felipe IV, y el del segundo desde Carlos el
Hechizado; apenas treinta años de distancia entre la nobleza del uno y la del
otro.
La guerra era, digámoslo así, de casa a casa; asunto de
pergaminos más o menos amarillentos, y de un arminio, roel o dragante de más o
de menos en el escudo de armas.
A no ser los jefes de ambas casas hombres que ya peinaban canas,
de fijo que habría llegado la sangre al río. Por mucho menos ardió Troya.
Un día (que por más señas fue el 8 de septiembre de 1698) todo
lo que Lima encerraba de aristocrático estaba congregado en la iglesia de San
Agustín para oír el sermón panegírico que, con motivo de la fiesta de la
Natividad de la Virgen, debía pronunciar uno de los frailes pico de oro que
abundaban en ese convento, foco de hombres de gran saber y de portentosa
elocuencia.
EL NAZARENO
Tradición
peruana escrita por Don Ricardo Palma en 1859.
Don
Diego de Arellano, era un capitán español valiente, intrépido e impío. Se
burlaba de la debilidad y pobreza de la gente.
Al
mismo tiempo, había un hombre de la Cofradía de los nazarenos que era todo lo
contrario a D. Diego y se hacía llamar el Nazareno. Nadie sabía quién era
porque se ocultaba bajo la túnica y capucha de los cofrades.
Al
final se descubre quien es el Nazareno.
MUJER Y TIGRE
Una hermosa joven es seducida por el hijo del tutor que se ha hecho
cargo de administrar la fortuna que esta muchacha ha heredado a temprana edad.
Muerto el tutor, y abandonada la mujer por el hombre que prometió amarla, solo
parece quedar en su corazón espacio para la venganza. ¿Hasta dónde puede llegar
el odio de una mujer que ha sido traicionada?.
EL CRISTO DE LA AGONIA
En
esta leyenda se nos presenta el hecho ocurrido a dos jóvenes soldados y grandes
amigos que se enamoran de la misma mujer y deciden batirse a duelo para definir
quién se quedará con ella. Ésta era una mujer muy bella pero pretenciosa que
disfrutaba de sentirse halagada y rodeada de pretendientes. La noche que
deciden enfrentarse ambos jóvenes, llegan a una pequeña plaza iluminada
solamente por la llama de un farol colocado en una imagen del Cristo de la
Calavera, cada vez que chocan sus armas el fuego se apaga y vuelve a encenderse
cuando se separan. Terminan comprendiendo que el enfrentamiento no debe
consumarse y se amistan nuevamente.
D. DIMAS DE LA TIJERETA
Don
dimas de la tijereta era un tipo que estaba enamorado de una chica llamada Asunción y......... como todas las chicas creídas nunca le hizo caso...,
entonces él va a un monte a llorar y grita algo así como: "si el diablo me
ayudase a conquistarla yo le daría mi almilla a cambio"
el diablo escucha y manda al demonio lilit para hechizar a la chica a cambio de
que en tres años don dimas le dé su "almilla" a lilit
pasan tres años que don dimas y asunción viven enamorados y lilit va a pedirle
su almilla y este le da su calzoncillo (que en ese entonces se le llamaba
almilla).
lilit se amarga y se lleva al infierno para hacer un juicio con los demonios, y
termina ganándolo don dimas. Al final recupera la vida pero a asunción se le
quita el hechizo y se hace monja.
PALLA-HUARCUNA
¿Adónde
marcha el hijo del Sol con tan numeroso séquito?
Túpac-Yupanqui, el
rico en todas las virtudes, como lo llaman los haravicus del Cuzco,
va recorriendo en paseo triunfal su vasto imperio, y por dondequiera que pasa
se elevan unánimes gritos de bendición. El pueblo aplaude a su soberano, porque
él le da prosperidad y dicha.
La
victoria ha acompañado a su valiente ejército, y la indómita tribu de
los pachis se encuentra sometida.
¡Guerrero
del llautu rojo! Tu cuerpo se ha bañado en la sangre de los enemigos,
y las gentes salen a tu paso para admirar tu bizarría.
¡Mujer!
Abandona la rueca y conduce de la mano a tus pequeñuelos para que
aprendan, en los soldados del Inca, a combatir por la patria.
El
cóndor de alas gigantescas, herido traidoramente y sin fuerzas ya para cruzar
el azul del cielo, ha caído sobre el pico más alto de los Andes, tiñendo la
nieve con su sangre. El gran sacerdote, al verlo moribundo, ha dicho que se
acerca la ruina del imperio de Manco, y que otras gentes vendrán en piraguas de
alto bordo a imponerle su religión y sus leyes.
En
vano alzáis vuestras plegarias y ofrecéis sacrificios, ¡oh hijas del Sol!,
porque el augurio se cumplirá.
¡Feliz
tú, anciano, porque sólo el polvo de tus huesos será pisoteado por el
extranjero, y no verán tus ojos el día de la humillación para los tuyos! Pero
entretanto, ¡oh hija de Mama-Ocllo!, trae a tus hijos para que no olviden el
arrojo de sus padres, cuando en la vida de la patria suene la hora de la
conquista.
Bellos
son tus himnos, niña de los labios de rosa; pero en tu acento hay la amargura
de la cautiva.
Acaso
en tus valles nativos dejaste el ídolo de tu corazón; y hoy , al preceder,
cantando con tus hermanas, las andas de oro que llevan sobre sus hombros los nobles
curacas, tienes que ahogar las lágrimas y entonar alabanzas al conquistador.
¡No, tortolilla de los bosques!… El amado de tu alma está cerca de ti, y es
también uno de los prisioneros del Inca.
La
noche empieza a caer sobre los montes, y la comitiva real se detiene en
Izcuchaca. De repente la alarma cunde en el campamento.
La
hermosa cautiva; la joven del collar de guairuros, la destinada para el
serrallo del monarca, ha sido sorprendida huyendo con su amado, quien muere
defendiéndola.
Túpac-Yupanqui
ordena la muerte para la esclava infiel
Y
ella escucha alegre la sentencia, porque anhela reunirse con el dueño de su
espíritu y porque sabe que no es la tierra la patria del amor eterno.
Y
desde entonces, ¡oh viajero!, si quieres conocer el sitio donde fue inmolada la
cautiva, sitio al que los habitantes de Huancayo dan el nombre de Palla
huarcuna, fíjate en la cadena de cerros, y entre Izcuchaca y Huaynanpuquio
verás una roca que tiene las formas de una india con un collar en el cuello y
el turbante de plumas sobre la cabeza. La roca parece artísticamente cincelada,
y los naturales del país, en su sencilla superstición, la juzgan el genio
maléfico de su comarca, creyendo que nadie puede atreverse a pasar de noche
por Palla-huarcuna sin ser devorado por el fantasma de piedra.
Al
ser relatos cortos, los personajes son diversos.
Las
tradiciones tienen un gran valor ya que, si bien no fue invención de Palma, con
él se da una revitalización del género de la tradición, y al mismo tiempo crea
un producto literario peruano propio por sus características, donde el suceso histórico
tocado está lleno del costumbrismo del país y donde la historia del Perú sirve como ambiente y
almacén cuando se publicó la primera edición Argentina.
Son
453 tradiciones, cronológicamente, dentro de la historia peruana, y 6 de ellas
se refieren al imperio incaico , 339 se refieren
al virreinato, 43 se refieren a la
emancipación, 49 se refieren a la república y 16 no se
ubican en un periodo histórico preciso.
TRADICIONES PERUANAS
(1872)
Tradiciones
peruanas es el título con el que se conoce el conjunto de textos escritos
por el peruano Ricardo Palama los cuales
publicó por varios años en periódicos y revistas. Se trata de relatos cortos de ficción histórica que narran, de
forma entretenida y con el lenguaje propio de la época, sucesos basados en
hechos historicos de mayor o menor
importancia, propios de la vida de las diferentes etapas que pasó la historia del Perú , sea como leyenda o
explicando costumbres existentes. Aunque su valor como fuente histórica es
limitado y no confiable, su valor literario es enorme.
Las Tradiciones
peruanas surgieron en el ambiente periodístico donde se movió su autor.
Las primeras se publicaron como artículos en diarios o revistas de la
época. La forma, en un inicio, no estaba ni pensada ni definida. La idea de
narrar un suceso llevaba al autor a ponerle nombres como «articulito»,
«reminiscencia fiel», «cuento», etc.
Las Tradiciones de
Palma tienen características propias, entre otras:
Usan
un lenguaje popular repleto de refranes, proverbios, canciones, coplas, entre otros.
Se
basan en un suceso histórico que tiene sustento en archivos o documentos. Palma
fue el bibliotecario de la Biblioteca Nacional del Perú.
Tono
oral e informal, en muchas ocasiones dialogan con el lector.
Propio
del romanticismo, el drama es cargado
cuando la narración así lo requiere.
Crítica
de las instituciones y costumbres políticas y religiosas de la época, que se describen después incluso de
interrumpir brevemente la narración antes iniciada.
contra
los jesuitas tan virulento
que motivó la prohibición, por el Congreso peruano, del establecimiento de esta
orden religiosa en el país y su expulsión.
Como
lingüista —Palma fue presidente de la Academia Peruana de Lengua desde su fundación, el 5 de mayo de
1887— abogó por la admisión de nuevos vocablos, lo que quedó reflejado en sus
libros Neologismos y americanismos (1896) y Papeletas
lexicográficas (1903).
Los
relatos breves sobre diversos temas, que comenzó a escribir a principios de los
años 1859, más tarde derivarían en sus Tradiciones (en rigor, la primera
vez que usó el nombre de “tradición peruana” fue para un texto de 1854 titulado Infernum el hechicero y que nunca fue
recogido en las series). La primera serie de esta obra magna de Palma la
publicó en 1872, el mismo año en el que, a raíz del asesinato del
presidente Jose Balta,
decide abandonar la política y consagrarse definitivamente a las letras.
Los
textos que componen las Tradiciones —y que se puede decir que
constituyen un nuevo género, intermedio entre el relato y la crónica— están
construidos a partir de hechos históricos o anécdotas populares de carácter
ligero y burlesco que constituyen un género literario particular. Al primer
volumen, le siguió, dos años después, otro con la segunda serie. En total, las
series fueron seis, a las que hay que agregar Ropa vieja y Ropa
apolillada. El título de Tradiciones peruanas, con el que se conocen hoy
el conjunto de esos libros, fue utilizado por primera vez en la edición
barcelonesa de cuatro tomos (1893-1896). Pero este no fue el fin de la serie:
más tarde publicó Tradiciones y artículos
históricos, Cachivaches, Mis últimas tradiciones peruanas y cachivache ría y Apéndice a mis últimas tradiciones peruanas, más la
edición El Palma de la juventud. Las hijas de Palma, ya muerto el
escritor, se encargaron de hacer la edición definitiva, en seis volúmenes, de
las Tradiciones peruanas, que contó con el apoyo del gobierno de su país.
Trayectoria Literaria
Debutó
en la literatura en 1848 formando parte del grupo que él mismo llamaría más
tarde la bohemia de su tiempo. Comenzó con poesía —unos versos románticos
que aparecieron el 31 de agosto en El Comercio— mientras paralelamente escribía en diversas publicaciones
críticas de espectáculos con numerosos seudónimos.5 Luego pasó a
escribir obras de teatro —su primer drama, El hijo del sol (1849), no
se llegó a representar—, pero alrededor de 1858 dejó de hacerlo a pesar de
haber obtenido algún éxito en el público limeño.
Solo
dos piezas de este periodo han sobrevivido: el drama Rodil (1851), re descubierto cien años después de su publicación (Palma había destruido la
mayoría de los ejemplares) y la comedia El santo de Panchita, que escribió
junto con Manuel Ascencio Segura.
Su
primer libro de prosa, Corona patriótica, apareció en 1853. Dos años más
tarde sale Poesías y en 1865, Armonías. Libro de un desterrado.
Su
obra poética no estuvo exenta de polémica: en 1890 publicó A San Martín, poema que provocó la protesta del gobierno chileno, que lo
consideró ofensivo para su país. El último poemario de Palma, Filigranas.
Aguinaldo a mis amigos, apareció dos años más tarde. En 1865, compiló la
antología Lira americana. Colección de poesías de los mejores poetas del
Perú, Chile y Bolivia.
Como
periodista, colaboró en numerosos medios nacionales y extranjeros. A los 15
años, la misma edad en la que hizo su debut literario, dirigió El Diablo,
un periódico político y satírico. Esta última vena la seguiría explotando en su
colaboración con la hoja El Burro (1852), en 1867 sería redactor
principal de otro periódico satírico y político, La Campana y diez
años más tarde fundaría, junto con Acisclo Villarán y Manuel Atanasio Fuentes (conocido como El Murciélago), La
Broma (1877-1878). Fue redactor de El Liberal, El
Mercurio, La Revista de Lima —tardío órgano literario del
romanticismo, que llegó a dirigir—; colaborador de El Correo del Perú,
donde publicará numerosas tradiciones, El Correo de Lima, La
Patria, El Liberal, La Prensa (Buenos Aires), El Perú Ilustrado, y de muchos otros
periódicos y revistas, tanto peruanas como de otros países.
Palma destacó también
en el género histórico. De su pluma salieron los Anales de la Inquisición
de Lima (1863), el polémico Monte-agudo y Sánchez Carrión. Páginas de la historia de
la independencia (1877) y su Refutación a un compendio de historia
del Perú (Lima 1886). En esta obra, Palma, que era masón, lanzó un ataque
Palma el bibliotecario
Don
Ricardo Palma tuvo una trascendental participación como bibliotecario. Tras la
guerra con Chile, Ricardo Palma
es nombrado Director de la Biblioteca Nacional del Perú en 1883. Al año entrega
una Biblioteca Nacional
reconstruida; para realizarlo recurre a múltiples gestiones, dentro y fuera del
país, en procura de donaciones
bibliográficas. Palma comenzó una labor titánica para reconstruir la
biblioteca, sin presupuesto ni recursos;
para ello recurre a sus mejores amigos, es por esta causa que se le conoce con
el apelativo “El Bibliotecario
Mendigo”. Está al frente de la institución por casi 30 años con una amplia y
valiosa colección de ejemplares.
Palma el escritor
Palma
escribió desde antes de los quince años y hasta prácticamente los últimos de su
larga existencia de ochenta y seis calendarios. A sus inicios se da a conocer
con un par de poemas y obras teatrales publicadas en El Comercio.
Su obra literaria es vasta y diversa; se compone de poesía, teatro y prosa, y
en cuanto a ésta de artículos críticos, ensayos y, sobre todo, «tradiciones».
También incursionó en la historia y, como tantos intelectuales del siglo XIX,
en el periodismo. Por otro lado, su preocupación nacionalista le impuso la
tarea de recopilar americanismos, peruanismos, etc. que publicó en sendos
volúmenes.
Palma el periodista
Palma
ejerció el periodismo de oposición cuando gobernaron el Perú Ramón Castilla,
Mariano Ignacio Prado y Manuel
Pardo.
En cambio, fue 'periodista ministerial' bajo los gobiernos de José
Balta, Nicolás de Piérola y
Miguel
Iglesias. Al dirigir y restaurar la Biblioteca Nacional dejó de lado el
periodismo combativo.
Palma escribió
en diarios como "El Diablo", "El Correo Peruano", "El
Intérprete del Pueblo", "El Mensajero", "El Heraldo
de Lima", "El Liberal", "El Constitucional", "La
Patria". De 1892 a 1899, Palma trabaja como colaborador
y corresponsal del diario El Comercio a virtud de gratitud por el apoyo del
decano a favor de la Biblioteca Nacional.
Palma el político
Ricardo
Palma estudió leyes en la Universidad San Marcos, pues le interesan las letras
pero lo
abandona
para unirse a la armada del Perú. Desde joven tiene participación política
desde el bando de los
liberales, lo cual le lleva a participar en una conjura fallida contra el
presidente Ramón Castilla que
resulta en su destierro a Chile durante tres años. Al regresar al Perúlucha contra Pezet, trabaja en
el ministerio de guerra con José Gálvez y participa en la revolución a favor de
Balta donde ocupa el cargo
de secretario del presidente. La política le deparará los cargos de Cónsul del
Perú, Senador por Loreto
y funcionario de Ministro de Guerra.
Un año
después fue nombrado cónsul del Perú en Pará, Brasil, pero no llegó a ejercer
el cargo y prefirió viajar a Londres
y París, la “capital de la cultura”. Retornó al Perú en 1865 y en el año 1866
participó en el Combate Del
2 de Mayo. Entre 1868 y 1872 fue secretario del presidente coronel José Balta y
senador por Loreto.
Más tarde,
desengañado de la política, se dedicó al periodismo y la literatura.
volvió
a esgrimir las armas al participar en la batalla de Miraflores (15 de enero de
1881) contra las tropas chilenas,
los que, luego de la victoria, desataron el vandalismo en la hermosa villa. La
casa y la biblioteca de Ricardo
Palma fue incendiado por los invasores, así como otros valiosos legados de la
historia patria.
Después
del Tratado de Ancón (20.10.1883), Ricardo Palma fue nombrado director de la
Biblioteca Nacional, que
también había sido saqueada por los chilenos, cargo que ejerció hasta el 17 de
febrero de 1912, ganándose el
Apelativo
de “Bibliotecario mendigo”, por su enorme afán de obtener libros de todas
partes del mundo.
Luego
de una proficua labor literaria, Ricardo Palma falleció el 6 de octubre de
1919, en Miraflores-Lima.
El gobierno
dispuso su entierro con honores de ministro de Estado, luego de las honras que
se celebraron en la Iglesia
de La Merced. Hubo muchísima gente en ambas ceremonias fúnebres.
BIOGRAFIA
El
7 de febrero de 1833 nace en Lima don Manuel Palma Soriano, de padres pardos o
mulatos. Fue hijo de don
Pedro
Palma y de doña Dominga Soriano. De muy niño, quedó huérfano de madre. Según
José Miguel Oviedo
(“Genio
y figura de Ricardo Palma”) el nombre de “Manuel” con el que fue bautizado no
le gustaba, por lo que a la edad
de 15 años agregó el nombre de “Ricardo” y “...tímidamente, usaba los dos en
conjunto y firmaba `Manuel Ricardo
Palma´. Con el tiempo y con la fama, se olvidará definitivamente de su
verdadero nombre y será Ricardo
para todos”.
Hizo
sus estudios en el colegio de Clemente Noel y después en el dirigido por
Bartolomé Herrera, el Convictorio
De
San Carlos. Mientras estudiaba en este colegio, comenzó a incursionar en el
periodismo. En 1853 se empleó como
contador de la goleta “Libertad”, donde utilizó sus momentos libres para leer
las clásicas novelas españolas.
Luego, Palma sirvió en la armada peruana, asimilándose a la tripulación del
“Rímac”, barco utilizado
en el transporte de tropas y pertrechos militares.
Justamente, en 1855, el “Rímac” naufragó frente a las costas de Ica mientras
conducía soldados que habían
participado contra las fuerzas de Castilla en la batalla de La Palma. Ricardo
Palma fue uno de los que se
salvaron de morir ahogado. Estuvo en la armada hasta 1858, y ante la pugna
entre liberales y conservadores, se
inclinó por apoyar a los primeros, lo que lo convirtió en conspirador y en uno
de los acusados de un posible secuestro
al presidente Ramón Castilla, por lo que fue desterrado en 1860 a Chile.
Regresó al Perú en 1863.
INTRODUCCION
Ricardo
Palma fue y es una figura representativa para la Reconstrucción Nacional y todo
el Perú en sí, puesto a que él contribuyó casi completamente en la reparación
de la Biblioteca Nacional del Perú y además nos deja una de las mejores obras
peruanas que no solo es reconocida en Perú, sino en toda Hispano-américa y no
solo su obra, sino toda su escritura, la cual es considerada muy valiosa.
Se puede decir que es la persona adecuada para sacar al país adelante ya que:
Es
una persona culta, pues ha viajado por distintos países recolectando
información para la biblioteca nacional (el bibliotecario mendigo) y el conocer
distintos países le da ideas sobre las mejoras que se pueden hacer en el Perú.
Conoce
la realidad del Perú y no es indiferente a ella, pues ha vivido durante el
primer militarismo y la guerra con Chile.
Llega
a la candidatura a una edad madura (61 años).
Sabe
y ha vivido lo sucedido en el Perú durante los últimos años, pero sin embargo no
tiene aquellos resentimientos y mentalidad desmoralizadora después de la guerra
y crisis, sino que conforma parte del grupo de escritores con ideas modernas,
renovadoras y positivas sobre el país, buscando el progreso.
Es
una persona preocupada por la educación (la base de la cultura), esto lo
podemos ver en el papel fundamental que tuvo en la reconstrucción de la
biblioteca nacional.
No
es un militar, ni caudillo preocupado por las guerras, sino que se preocupa por
la cultura y progreso.
Es
un hombre que asumió una gran responsabilidad ante el progreso del Perú (la
dirección de la biblioteca nacional) sin ser el encargado político de esto.
Esto demuestra que él aunque no sea parte del gobierno se siente parte del
Perú, por lo tanto la responsabilidad de mejorarlo. Y con mayor razón si es
parte del gobierno y tiene no solo la responsabilidad moral, sino la
responsabilidad porque es su trabajo, va a hacer todo lo que este a su alcance
por que el Perú progrese.